Andaba yo rarita desde hace unos días, y el super-fin de semana lo ha acabado de arreglar: veo la tv ..., no puedo con ella, leo los periódicos, me enrabieto toa, decido quitar "hierro" al asunto y anestesiarme con la tv otra vez y pillo a unas señoras supuestamente "ricachonas", que nos van enseñando todas sus "riquezas" y horteradas varias, además de su esmerado lenguaje ... o sea que lo flipas.
Así que "como yo no puedo ser menos" que estas señoronas y dentro de mis limitadas posibilidades me he ido corriendo al chino a comprarme esta magnífica cortinilla de pompones ... que ya me rondaba a mí por la cabeza ya ..., pero claro 6 euros para una tontería en mitad del pobrecico pasillo.
Pero cual ha sido mi sorpresa al colgarla, como cortina no sé si servirá de mucho, pero como terapia desde luego, entre el rato que me ha llevado desenredar cada una de las tiras de los pompones, lo que me he reído luego ahuecándolos un poco y tal, y lo Kischt que queda ..., pues que realmente mucho más barato que visitar a mi terapeuta, ¡probad, probad!, es increíble ...